Enloquecieron en su afán por destruir la Revolución Bolivariana

Caracas, 15 Sep. AVN.- Jorge Borges y Freddy Guevara, dos apátridas traidores, enloquecidos por el fracaso de la misión de destruir la Revolución Bolivariana, encargada por su amo, para evitar que por ineptos les suspendiera el pago de su labor de mercenarios, retomaron su accionar golpista acudiendo a cuatro gobernantes europeos en fútil intento por salvar los restos del naufragio de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), guarida de insepultos cadáveres políticos.
Buscaban con esa y otras maniobras recuperar la confianza de Washington, como el lobby que vienen realizando con sus visitas al Congreso y la Casa Blanca, donde cuentan con influyentes cómplices, como Marcos Rubio, uno de los miembros de la gusanera “mayamera” infiltrados en el Senado, muy cercano a Donald Trump quien, mal aconsejado por ese gusano, dictó las medidas financiero-económicas con que se pretende “ahogar” a Venezuela.
Y es que la patria de Simón Bolívar, con ese avanzado proyecto político e ideológico, magna obra de Hugo Chávez, se convirtió en referente de la resistencia de los pueblos y gobiernos progresistas y revolucionarios del planeta contra la agresión del imperio y países aliados, donde rige el capitalismo, que no tolera la existencia del socialismo por ser contrario a la explotación del hombre por el hombre, razón de existir de ese brutal sistema.
Fue así cómo Borges y Guevara, después de desdibujar la imagen de algunos de sus rivales en el marco de la “lucha a cuchillo” que protagonizan por el liderazgo de esa guarida de traidores politiqueros de oficio, usurpando la identidad del Gobierno venezolano, viajaron a Europa para descargar la avalancha de sus calumnias contra el proceso cuyo ejemplo libertario siguieron otros líderes que cambiaron el mapa político y social de la gran patria.
Se reunieron con Theresa May, en Londres; con Mariano Rajoy, en Madrid; con Emmanuel Macron, en París, y con Angela Merkel, en Berlín, quienes luego de escucharlos repitieron sus mentiras, opiniones que el Gobierno venezolano calificó como injerencia en los asuntos internos de un país digno y soberano, mientras la prensa asalariada del imperio estadounidense se encargó de difundir lo afirmado por los cuatro mandatarios a lo ancho y largo del planeta.
Las extraviadas mentes Borges y Guevara, inmersas en el mundo de fantasías donde deambulan después de esos encuentros, se recreaban con sus visiones en las que veían realizado su sueño, el de una Venezuela de regreso a una era hace tiempo superada, la de la cuarta República, donde reinaba el capitalismo. los políticos corruptos y la oligarquía que sojuzgaban y explotaban al pueblo.
Pero como dijo Andrés Eloy Blanco en su poema La Renuncia: “Fueron vapores de la fantasía; son ficciones que a veces dan a lo inaccesible una proximidad de lejanía”, y termina exclamando: “La renuncia es el viaje de regreso del sueño”.
Y de su sueño regresaron Borges y Guevara que, mientras contemplaban su derrota en medio de lamentos y se lamían las heridas del fracaso, parecían estar arrepentíos y renunciar en aquel momento a la locura a su demencial carrera de golpistas
“…Como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia…”.
Porque las locuras, las mentiras y calumnias que salieron de sus bocas pretendiendo enlodar el inédito y pacífico proyecto del eterno y supremo comandante, se volvieron como bumerang contra ellos, con la realidad que los despertó del sueño demencial que vivieron en su fallida gira, porque en Venezuela hay una democracia donde se respetan los derechos humanos y no se aceptan injerencias ajenas.
Que la Revolución Bolivariana avanza con la Constituyente convocada por Nicolás Maduro y creada por el pueblo en la histórica jornada del 30 de julio, en la que 8.089.320 mujeres y hombres avanzaron por ciudades remontando ríos y montañas para devolver al país la paz perdida por culpa de esos dos apátridas y sus secuaces, y buscar la justicia que condenará a esos traidores vende patria.
Que evidencian su pobre calidad humana, traicionándose entre sí, acusándose de fraude en las primarias organizadas para elegir candidatos a gobernadores, llegando la desconfianza que se profesan, al extremo de que algunos perdedores han solicitado repetir los comicios pues aseguran que hubo fraude, prueba de la división que hay en las filas de la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática, que de democrática no tiene nada.
Que la MUD, tras rechazar el reiterativo llamado de Maduro, acompañado por el papa Francisco y los ex mandatarios Martín Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de República Dominicana, como mediadores, presionada esta vez por la opinión pública internacional, dio marcha atrás a su grosera intransigencia y aceptó este jueves, después de publicar un comunicado planteando inaceptables exigencias, reunirse con los representantes del Gobierno el 27 de septiembre.
Que si la MUD tiene como líder a Trump y como cómplice a Rubio, y en el mundo a una legión de vasallos, el Gobierno venezolano tiene de su parte a los espíritus Iibertarios de Bolívar y Chávez y como comandante en jefe a Maduro, el presidente-obrero, al pueblo, a las FANB y a los pueblos progresistas y revolucionarios del planeta, cuyos representantes se reunirán mañana en Caracas para demostrar su solidaridad con la Revolución Bolivariana.
“Porque -como dijo Fidel- esta gran humanidad ha dicho ¡Basta! y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar su verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente”.

15/09/2017 - 08:38 am