La ex fiscal que actúa como el ladrón que juzga por su condición

Como la bestia acorralada que al huir lanza zarpazos contra el cazador que la hirió, o el delincuente que busca distraer la atención del policía del que huye. gritando: “allá va el ladrón, atrápenlo, la ex fiscal Luisa Ortega Díaz trató de vengarse con una calumnia de Diosdado Cabello, el constituyente que denunció la corrupción que cometió durante su gestión, acusándolo del mismo perpetrado por ella.
Su escape fue organizado por un grupo de asesores yanquis y la “Santera” mafia colombiana, una fuga por aire, mar y tierra, que se inició en la Península de Paraguana en Venezuela, siguió por Aruba, Colombia y Brasil en ruta hacia EEUU donde espera llegar en las próximas días para engrosar la larga lista de los fracasados apátridas traidores que conspiran contra la Revolución Bolivariana.
Partió acompañada de su marido, el diputado Germán Ferrer y de varios fiscales subalternos, miembros de la red de corrupción y chantaje cuya cabecilla era ella que a través de Ferrer y 3 de sus cómplices lavó más de 6 millones de dólares en bancos de “paraísos fiscales” del Caribe, cuyos recibos originales de depósito están en manos de las autoridades, a buen resguardo en una de las bóvedas del BCV para ser presentados como pruebas de su delito.
Del viaje informó Caracol Radio, señalando que abordó una lancha “¨Go Fast” perseguida por otra oficial que no pudo alcanzarla, llegando a Aruba donde abordó un avión privado colombiano siglas HK4303 del empresario Gabriel Echavarría que aterrizó en el aeropuerto de Bogotá y se estacionó en el Central Charter de su propiedad “donde ya había personal de la Presidencia de Colombia, de inmigración y del gobierno de EEUU”.
La presencia allí de esos funcionarios y la calurosa bienvenida que le dieron a la banda de delincuentes presidida por MOD, la ex fiscal que “saltó la talanquera” para unirse a los dirigentes de la MUD, convirtiéndose como ellos en vasalla del Imperio, es prueba convincente de la participación de EEUU y de su lacayo Juan Manuel Santos en la vil conjura desatada contra Venezuela.
De Colombia, OD siguió hacia Brasil, donde llegó en el momento y al lugar equivocado para asistir ilegítimamente a un Congreso de Fiscales Generales (ya que dejó de ser Fiscal General de Venezuela), para denunciar a Diosdado Cabello de corrupción por haber supuestamente recibido de Odebrecht 100 millones de dólares a través de una empresa brasileña dirigida por un primo suyo.
Nada más ridículo y absurdo que una acusación como esa, sin fundamento alguno, presentada sin ningún tipo de prueba que soporte una denuncia tan grave como esa, sustentada solo en el deseo de venganza, como el zarpazo de la bestia herida, como el grito del delincuente que para distraer la atención del policía que lo persigue grita: “Allí va el ladrón, atrápenlo”.
Contundente y arrolladora fue la respuesta que Cabello, el líder revolucionario dio a su infame calumnia desde “Con el Mazo Dando” el popular espacio televisivo de amplia sintonía que dirige, diciéndole con el sentido de humor que le es característico: “Te los regalo”, desarmando con ello la mentira lanzada por la traidora.
Y es que se cae por sí sola esa falacia que la ex fiscal inventó en su delirio, presentando un breve show mediático, una barata parodia, un desfile de pobre circo de pueblo que montó en el Brasil de Temer, porque todo el mundo, extrañado se pregunta:
¿Por qué no lo hizo antes, cuando era Fiscal general en funciones, con la suprema autoridad que tenía como titular de un Poder Moral con la capacidad de llevar a la cárcel a todo aquel que viole la ley, por alta que sea su posición política, como lo es la del constituyente DC, quien la hizo quedar muy mal parada al desmontar con 3 simples palabras su perverso e inmoral deseo de venganza?
En cambio, la denuncia que hizo Cabello y que recibió la misión de investigarla ese monumento a la dignidad y la justicia que es Tarek William Saab, designado por la Asamblea Nacional Constituyente para ocupar el cargo que ella prostituyó al dirigir desde allí, junto con su marido la red de extorsión, corrupción y lavado de dinero quedó plenamente comprobada por el nuevo titular del despacho.
“Es un cartel, una mafia de extorsión que lideraba Ortega Díaz durante casi 10 años de demolición a la cual ella se dedicó en contra de esta institución”, declaró TWS en la rueda de prensa que el martes ofreció en su despacho.
“Actuaron manipulando casi siempre pruebas, indicios, para propiciar la extorsión, la protección de grupos muy grandes, empresas poderosas, la utilización de la investigación penal con fines selectivos y uso de víctimas con fines propagandísticos”, explicó.
Y no son solo esas evidencias las que las condenan, ya que está incursa en otros delitos, como el indebido uso personal que hizo durante 3 años hizo de una aeronave privada incautada por la Fiscalía por sospecharse que había sido adquirida con dinero de dudosa procedencia, pero una vez comprobado lo contrario, el tribunal a cargo del caso ordenó la devolución a sus dueños.
Ortega Díaz desobedeció la orden y siguió usándola, llegando a cambiarle las siglas, el color del fuselaje y modificar el interior del aparato hasta que el caso fue llevado al TSJ que le ordenó la inmediata entrega del avión a su propietaria, la empresa Delta Sierra 2012.
Amplio es el prontuario delictivo que exhibe quien tuvo y no cumplió la misión de velar por el cumplimiento de las normas éticas y principios morales que rigen la sociedad venezolana, las que traicionó Luisa Ortega Díaz, como traicionó a la Patria de Bolívar y de Chávez, por lo que más temprano que tarde será llevada ante la justicia que ha de juzgarla y condenarla con la pena reservada las Malinches y Judas traidores.

25/08/2017 - 09:27 am