Un hombre que impone la razón sobre la violencia de los irracionales

Solo alguien con gran paciencia y estoicismo pocas veces vistos, es capaz de tolerar sin pagar con la misma moneda, confiando únicamente en la verdad, la justicia y la razón que al final siempre se imponen, los insultos, mentiras, calumnias y agresiones que junto con su madre, la Patria y su hijo, el pueblo, ha sido víctima durante más de 4 años, y ese alguien se llama Nicolás Maduro.
Y es que nadie en la historia de Venezuela y talvéz del mundo, solamente Chávez y él, como hijo político y heredero de su legado libertario, han sufrido, desde el mismo momento en que asumieron la presidencia, las agresiones más brutales, a pesar de haber sido elegidos por el pueblo en democráticas y transparentes elecciones como nunca se celebraron en el país.
Entonces, ¿Por qué ese irracional y compulsivo afán de EEUU y sus lacayos, de derrocarlo, de destruir el inédito y pacífico proceso político e ideológico que es la Revolución Bolivariana, magna obra del eterno y supremo comandante continuada por Maduro, cuyo único objetivo es darle al pueblo la mayor suma grado de felicidad posible”?
¿De donde proviene ese odio, cual es la razón de esa ira que corroen las mentes de quienes obcecados, cegados por esos vicios morales se han dado a la tarea de conspirar, de tratar de sacar del poder legítimo que le otorgaron los votos, a un hombre que solo cumple con el mandato que le dio el pueblo?
¿Qué los impulsa a violar derechos tan sagrados, claramente establecidos en convenios y tratados internacionales, como el de “No intervención en los asuntos internos de países soberanos” y el ignorar las normas éticas y principios morales que rigen la sociedad humana que hacen posible distinguir a la Civilización de la Barbarie?
Son varias, una de ellas la codicia que le impulsa a saquear los ingentes recursos naturales que posee Venezuela entre ellos el petróleo, del que tiene las mayores reservas del planeta y que requiere para movilizar su gigantesca maquinaria bélica, la más poderosa del mundo, en las guerras de conquista que adelanta para adueñarse del planeta.
De los grandes yacimientos de oro, gas, minerales estratégicos como el coltán, imprescindibles para el desarrollo de modernos medios de transporte y comunicaciones y de agua, el “oro azul” que abunda en sus grandes ríos y acuíferos, líquido vital que escasea en el mundo y que ya es causa de guerras en otras partes del planeta.
Otra de las razones la dio a conocer Barack Obama, el Premio de la Paz que hizo la guerra durante los ocho años de su mandato, cuando emitió esa aberración jurídica que es el ilegítimo e ilegal Decreto, aberración jurídica por su extraterritorialidad, que declara a Venezuela “Una amenaza inusual y extraordinaria contra la seguridad y política exterior de EEUU.
Y es en ese último punto donde se evidencia con mayor claridad la razón de tanto odio e ira del Imperio contra la Patria de Bolívar y que le impulsa a destruir con apoyo de sus vasallos criollos y extranjeros a la Revolución Bolivariana, que, sin proponérselo se interpone como “Piedra en el zapato” a sus planes de conquista planetaria.
Porque, después que Chávez asumió la presidencia, los Think Tanks yanquis del proyecto imperialista, “New American Century”, activaron las alarmas al ver cómo otros pueblos y líderes de la Patria Grande, seguían el ejemplo de la Revolución Bolivariana, su inédito y pacífico proyecto político e ideológico, Socialista por ir a contracorriente de su hegemónico proyecto.
Fue a partir de entonces que el Imperio y secuaces lanzaron contra Venezuela una de las más largas y brutales conspiraciones jamás lanzadas contra una nación libre y soberana, solo comparable a la desatada contra la Cuba revolucionaria, una guerra “no declarada” enmarcada en un Golpe de Estado continuado.
Es la Contrarrevolución, secular respuesta que EEUU con apoyo de las oligarquías, gobiernos y políticos fascistas utiliza para destruir procesos progresistas y revolucionarios, gobiernos y derrocar mandatarios negados a convertirse en sus vasallos.
La oportunidad de hacerlo en Venezuela se les presentó cuando el Comandante partió hacia la inmortalidad y gloria, pensando que su sucesor, el Presidente-Obrero sería fácil presa de sus conjuras. “Esta vez –dijeron Obama y sus secuaces- después de 14 años de fracasos, el triunfo nos abre las puertas, a este Maduro, como a un fruto maduro, lo tumbamos”.
Una vez más se equivocaron. Nicolás no era un fruto maduro, lo único que tiene de maduro es su apellido, y es “un hueso duro de roer”, como lo ha demostrado en los poco más de cuatro años que tiene como líder supremo del gobierno y del pueblo venezolano, enfrentando exitosamente las intrigas y maniobras desestabilizadoras desatadas por el imperio y sus lacayos.
Que han sido muchas, como la que Henrique Capriles Radonski, frustrado, lleno de odio, ira y revanchismo, al día siguiente por la derrota electoral sufrida ante Maduro el 14 de abril de 2013, llamó a sus violentos seguidores a “descargar toda su arrechera en la calle”.
Y lo hcieron, como se los ordenó, asesinando a once inocentes venezolanos, una mujer y dos niños entre ellos, incendiando sedes del Partido Socialista Único de Venezuela (PSUV) varios Centros de Atención Integral (CDI) y asediando las viviendas de funcionarios del gobierno bolivariano amenazando de muerte a sus familiares.
Fue el comienzo de una espiral de violencia, destrucción y muerte, una conspiración desatada en el marco de una guerra de Cuarta Generación con sus componentes de guerra económica, política, diplomática, financiera y monetaria que ha dejado mas de un centenar de muertes, miles de heridos y decenas de miles de millones de dólares en pérdidas materiales.
Como La Salida, intentona golpista liderada por Leopoldo López, María “Malinche” Machado y Antonio Ledezman con sus guarimbas incendiarias, sus barricadas con su “guayas” asesinas que degollaron 2 motorizados y sus violentos que lanzaban piedras, bombas molotov y francotiradores que dejó 43 muertos, 867 heridos muchos de ellos discapacitados de por vida.
Por su parte, los daños de la guerra de Cuarta Generación han sido devastadores y solo la respuesta que a esa criminal acción desestabilizadora ha dado Maduro ha podido neutralizar en buena parte sus nefastos efectos, como el desabastecimiento, el acaparamiento de alimentos, medicinas, el contrabando de extracción de combustible y la activad de los “bachaqueros”.
A lo anterior se suma la guerra monetaria del “dólar today” contra el bolívar y el acaparamiento y salida del país de miles de millones de billetes de 100 bolívares, al que el mandatario asestó un golpe mortal, con la emisión de un nuevo cono monetario que está siendo progresivamente distribuido por el Banco Cental de Venezuela en las miles de entidades financieras del país.
Pero a pesar de sus fracasos, el Imperio y sus secuaces, a partir del pasado mes de abril lanzaron una nueva criminal avalanchas de destrucción y muerte que está enlutando a los hogares venezolanos con una violencia nunca antes vista, que ha traspasado la frontera de la protesta legal y cívica para convertirse en una insurrección armada abierta.
Que utiliza niños como escudos humanos en sus marchas criminal y los obliga a construir bombas molotov; que usan a sicarios para asesinar con balines disparados por armas para matar ganado, y queman vivos tanto a militantes del chavismo como a sus propios compañeros de aventura y culpan al gobierno de quitarles la vida.
Porque necesitan muertos para alimentar la campaña de calumnias y mentiras que publican los medios mercenarios, cabecillas de la guerra no convencional que los atribuyen a las fuerzas de seguridad gubernamentales, que no utilizan armas de fuego, y soportan la embestida de esos violentos que además de bombas, les lanzan heces humanas y de animales.
Que trancan vías con árboles que talan y cauchos que queman, que cubren su lujosa ropa con indumentaria y accesorios militares como cámaras Go-Pro, máscaras anti-gas que les envía desde EEUU una organización de miembros de la gusanera apátrida entre los que figuran los banqueros que huyeron con los miles de millones de dólares que robaron al pueblo venezolano.
Que queman libros en biblilotecas de universidades, incendian el Guairara Repano, patrullas, ambulancias, estaciones del metro y metrobuses, escuelas y liceos, un kínder lleno de niños, un hospital materno-infantil con madres y su recién nacidos adentro y cuanta atrocidad más le venga a su desquiciada mente.
De allí que, a Maduro, quien dijo “basta”´, y con apoyo de la justicia está acabando con la impunidad de los delitos contra la salud del Estado que durante más de 2 siglos reinó en Venezuela, le acompañan en esa noble Cruzada los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
Y es que están como el Presidente-Obrero, dispuestos a acabar de una vez por todas con la ¡Clemencia Criminal!, como llamó Bolívar a la impunidad de los delitos, que era absoluta en la Primera República, al decir que “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón otra conspiración que se volvía a perdonar”.
En tal sentido la Sala Constitucional del TSJ, emitió el miércoles 24 de mayo las ocho demandas de Protección de derechos colectivos interpuestas por los habitantes de ocho municipios contra 8 alcaldes, 5 del Estado Miranda y 3 del Estado Mérida:
Los de Miranda son Gerardo Blyde, de Baruta; Roberto Muchacho, de Chacao; David Smolansky, de El Hatillo; José Fernández, de Los Salias y José Luís Rodríguez de Carrizal y los de Mérida: Carlos García, de Libertador, Juan José Peña, de Carlos Älberto Adriani y Omar Lares, de Campo Elías.
Es en esos municipios, gobernados por alcaldes de la oposición donde se han registrada las violentas manifestaciones que en los últimos 2 meses dejado como saldo trágico 59 muertos y mas de mil heridos.
Se les “acabó la guachafita”, que tenían con sus manifestaciones, llevando niños como escudos humanos, quemando vivos a quienes creen chavistas, saqueando y incendiando comercios, ambulancias, patrullas, taxis y buses, estaciones del metro, metrobuses, un kindergarten, un hospital materno-infantil con las madres y sus hijos adentro y tantas otras atrocidades.
Porque a los ocho alcaldes del bochinche callejero, politiqueros de oficio que no solucionan los problemas de la comunidad, ya que únicamente se dedican a conspirar, soñando que con las marchas que estas generan van a destruir la Revolución Bolivariana y entregarle su cadáver como trofeo a su amo, el TSJ “les dio un parao”
Les ordenó que en las entidades donde gobiernan procedan a la inmediata remoción de escombros y obstáculos que obstruyan las vías, garantizando el libre tránsito por las mismas; impedir las reuniones en vías públicas que coarten el libre tránsito; impedir que se consuman bebidas alcohólicas, sustancias estupefacientes y psicotrópicas
Desplegar las acciones preventivas y control del delito para asegurar la paz y la convivencia proteger a los vecinos y habitantes; a los niños, niñas y adolescentes y a los ancianos, para que ejerzan plenamente sus derechos garantías.
Al trabajo, a la educación, al deporte, a la recreación, a la libertad económica y a un ambiente sano
De ahora en adelante, tendrán que cumplir con la ley: Dura lex sed lex, y no violarla flagrantemente como lo hicieron en las violentas concentraciones que han realizado hasta ahora, en las que cometieron toda clase de arbitrariedades.
Como “la Toma de Caracas”, “La Toma de Venezuela”, “La Marcha de los Millones”, “la Marcha de Los Libertadores”, tan escuálidas como ellos, enriquecidas con la presencia de sicarios y francotiradores que asesinan a mansalva que los medios mercenarios magnifican y usan fotos de concentraciones en otros países diciendo que se dieron en Venezuela.
Esas marchas de la MUD, que la OEA, medios mercenarios y la legión de políticos, mandatarios, ex presidentes y parlamentarios europeos y latinoamericanos, tienen el cinismo de llamar “pacíficas”, para justificar su salario de vasallos imperiales.
Y al frente, en defensa de la Patria, codiciada presa del Imperio y sus lacayos criollos y extranjeros, está Maduro, el Presidente-Obrero, quien de la mano del pueblo, la FANB y esa legión de hombres y mujeres que le acompañan en el gobierno, luchan contra el viento y la marea contrarrevolucionarios para llevar a puerto seguro la nave de la Revolución Bolivariana.

29/05/2017 - 11:35 am