La Constituyente va, pese a quienes desesperados pretenden impedirlo

Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro. Albert Einstein

Pese a que Venezuela declaró su independencia el 5 de Julio de 1811, dos días después de que Bolívar, dirigiéndose a quienes indecisos no se atrevían a romper las cadenas de la esclavitud les dijo­: ¿Y es que 300 años no bastan?, y hoy, después de 2 siglos, un imperio y sus vasallos piensan que sigue siendo una colonia, e insolentes, con amenazas le exigen a su pueblo que no apruebe la Asamblea Nacional Constituyente ya que si lo hace derrocarán al gobierno.
Lo dice Trump, presidente de EEUU, el imperio más poderoso de la historia; Rojoy, de España, el imperio que lo sojuzgó durante 3 siglos, otros 6 mandatarios de países de la UE que una vez fueron imperios y unos gobernantes de Estados vasallos caribeños y latinoamericanos entre los que figuran Santos, de Colombia y hasta el gobernador de Puerto Rico, la colonia más antigua del planeta.
Es la ofensiva final de una guerra en la que han perdido todas las batallas libradas en el marco de un golpe de Estado continuado de más de 18 años y en el que han utilizado 4 de las 5 fases del Golpe Suave de Gene Sharp y que a partir de hoy piensa aplicar el 5º y definitivo paso con el paro general de 24 horas y la designación de un gobierno paralelo llamado a derrocar al gobierno bolivariano.
Lo han decidido tras el fracaso del ilegal e ilegítimo plebiscito del domingo, que la MUD dice, votaron 7.200.000 personas en el planeta, dato confirmado por los medios mercenarios del Imperio, y que por la rapidez del conteo de sus resultados, que superó la velocidad de la luz, habría recibido el Premio Nobel de Física, de no haberse descubierto que se trató de uno de los mayores fraudes de la historia electoral, no solo de Venezuela, sino del mundo entero.
Son esos mismos medios los que invisibilizaron la gigantesca movilización del pueblo revolucionario que participó en el simulacro de votación de la Constituyente, millones de hombres, mujeres, jóvenes, adultos de la tercera edad, que desafiando la torrencial lluvia que cayó gran parte del domingo en Caracas y otras ciudades y el fuerte sol que iluminó a otras, votaron hasta la medianoche.
Radios, TV y diarios usaron como lo hizo el fascista diario El País, de España, la foto de una multitud del pueblo revolucionario chavista que votaba ese día, diciendo que eran votantes del contrarrevolucionario plebiscito, cuya asistencia fue tan escasa, que los centros de votación cerraron en las primeras horas de la tarde, y que según los expertos, apenas alcanzaron los 2. 320.000 votos.
Tampoco contaron, -como diría el “Chavo”- con la astucia de los medios revolucionarios, que se infiltraron en los centros de votación del plebiscito y filmaron con cámaras ocultas las miles de irregularidades que se cometieron, ya que la falta total de controles como lo establecen las normas legales y técnicas del CNE, permitió que los votantes firmaran varias veces, que lo hicieran niños, y hasta los mismos periodistas que pusieron al desnudo la estafa.
Y por si fuera poco, presentaron a las autoridades, que se encargaron de difundirlo por TV a Venezuela y al resto del planeta, el audio en que un par de esos golpistas en conversación telefónica confesaban cómo se abultaron por millones las firmas de la escuálida votación obtenida para que pudieran alcanzar los 7.2 millones de votos que presentaron como resultado al mundo.
Son tan cínicos, que la verdad no les importa para nada, que se deshacen de ella como algo desechable por innecesaria, y es que prefieren la mentira, olvidando que dejó de ser el dogma creado por Goebbles, al decir que se convierte en verdad si se repite mil veces, porque pueblos como el venezolano, que adquirió conciencia política y sabe leer entre líneas sus falsas verdades, las rechazan.
Por eso es que EEUU, sus vasallos europeos, latinoamericanos y caribeños, viendo derrumbarse su imposible sueño de vencer la Revolución Bolivariana en desesperado y demencial intento decidieran amenazar a Maduro y al pueblo venezolano con fuertes sanciones si se atrevían a aprobar la Constituyente, mientras simultáneamente lanzaban a las terroristas y suicidadas huestes de la MUD a otra fracasada aventura golpista, como lo será la de ellos.
Y envalentonados por las amenazas del Imperio, por las exigencias de sus demás vasallos y el fraudulento show mediático de los falsos 7.2 millones de votos, decretaron un paro nacional de 24 horas para hoy jueves, además de su osadía de “caciques sin guerreros”, de anunciar la conformación de un gobierno paralelo con el que pretenden derrocar a Maduro, heredero del legado de Chávez.
Viven en el pasado, en una época superada en un mundo de fantasía, como lo comprueba el comunicado de la MUD leído ayer por ese fósil viviente, insepulto cadáver político de la Cuarta República que es Henry Ramos Allup, quien como el resto de esa camada de cachorros imperiales ya se ven devorando como en un festín de buitres al cadáver de la Revolución Bolivariana.
Su pobre memoria les impide recordar que huyeron espantados como esas aves carroñeras, por el pueblo que bajó en incontenible avalancha humana de los cerros y que leal a Chávez, junto la Fuerza Armada Nacional Bolivariana rescataron al Comandante de sus inmundas garras.
Entre los 5 puntos del extenso documento en el que dan a conocer los fundamentos de su gobierno figuran, “Justicia social, unidad, pluralidad, eficiencia y lo más insólito e increíble, al afirmar que no habrá “retaliación, discriminación, ni mucho menos persecución contra quienes adversen al gobierno fascista que piensan establecer.
¿Piensan que el pueblo venezolano es tan estúpido y tan ingenuo para creer semejante mentira, que ha olvidado la horrible pesadilla de 47 horas que vivió entre el 11 y el 13 de Abril de 2002 a raíz del golpe de Estado que asestaron ellos, quienes hoy se visten como el lobo de la fábula con piel de oveja, los que persiguieron, y asesinaron al pueblo chavista hace 15 años?
Los que en los últimos 115 días incendiaron un hospital materno-infantil y una casa-cuna con decenas de bebés y sus madres adentro; centenares de comercios, gandolas de combustible, patrullas policiales, ambulancias, estaciones del Metro, metro-buses, árboles y cuanto hallaron a su paso, además de saquear y robar alimentos de Mercal que iban distribuirse entre el pueblo.
Y el más vil y cobarde acto de sadismo de esos violentos que ni las bestias de la selva cometen, como haber quemado vivos a una decena de seres humanos, jóvenes en su mayoría, crimen de odio que tuvo su máxima expresión hace pocas horas en Lecherías, Anzoátegui, donde un joven fue quemado vivo, apedreado y golpeado a palos cuando ya estaba muerto.
Despierten de ese imposible sueño, pues no habrá ese gobierno de asesinos que EEUU y sus lacayos criollos y extranjeros piensan instalar en la Patria de Bolívar, porque hay un pueblo, un Ejército venezolano “Forjador de Libertades” que Rodilla en Tierra, liderados por Maduro, dispuestos a defender y morir si es necesario para salvar de esa canalla a la Revolución Bolivariana, el inédito y pacífico proyecto político e ideológico de Chávez.
Esos millones de hombres y mujeres revolucionarias, los hijos e hijas de Bolívar y de Chávez, que el domingo 30 de Julio, en avalancha desbordada aún más poderosa que la del 13-A, de la mano de Maduro, abrirán con su voto las puertas de la Asamblea Nacional Constituyente que garantizará a Venezuela el futuro de paz y justicia que pretenden negarle el Imperio y sus lacayos.

20/07/2017 - 10:10 am