Agresión contra Venezuela reproduce las mismas maniobras usadas en Chile, Libia y Ucrania

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Caracas, 18 Jul. AVN.- La escalada de agresiones diplomáticas, económicas y mediáticas contra la Revolución Bolivariana emulan a las promovidas contra Libia, Ucrania y más antiguamente contra Chile.

La guerra narrativa impulsada por las transnacionales mediáticas, en los ejemplos citados y ahora contra el país caribeño, se arma sobre la manida tesis del gobierno forajido como excusa para legitimar la intervención armada y el cambio de gobierno.

Financiadas y planificadas desde el exterior, las desestabilizaciones referidas fueron impulsadas en cada país por partidos políticos, sectores académicos y eclesiásticos proimperialistas, opositores a los gobiernos locales.

La exigencia de Richard Nixon a su secretario de Estado, Henry Kissinger, de "hacer chillar la economía chilena", para doblegar al gobierno socialista de Salvador Allende, parece mantenerse hoy día.

El presidente Donald Trump amenazó este lunes con aplicar "medidas económicas severas y pronto" contra Venezuela en caso de realizar la elección para la Asamblea Nacional Constituyente fijada para el próximo 30 de junio.

En el relato mediático de Ucrania y su "Revolución Naranja" fue la presión de los "jóvenes universitarios y estudiantes medios" quienes derrocaron al presidente Vikctor Yanukovich por su oposición al Acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la Unión Europea. Los gobiernos más influyentes acusaron a Kiev de atentar contra los manifestantes.

Reseñaban algunos cables de la época que "en las manifestaciones se observaba el uso cada vez más generalizado de medios de protección improvisados y profesionales como cascos, chalecos e incluso escudos". Las últimas semanas todas las protestas desembocaban en disturbios.

En Venezuela, el llamado "ejército templario" está conformado en el imaginario construido por las redes sociales, principalmente, por jóvenes que luchan contra la dictadura que los oprime. Los asedios a instalaciones militares y los crímenes de odio son excusados y naturalizados como "defensa propia".

Los símbolos y la aplicación del manual del golpe suave de Gene Sharp, en Ucrania y Venezuela, son escandalosamente similares.

El punto de quiebre del conflicto en Libia que terminó con el asesinato de Muammar Al Gadafi fue la creación del Consejo Nacional de la Transición (CNT) conformado por políticos opositores genuflexos a Washington y ex funcionarios de alto nivel del gobierno derrocado. Previamente, la crisis se había agudizado por una revuelta violenta de varios días en Bengasi, una zona de opositores, y la denuncia de que las fuerzas armadas atacaron a los manifestantes pacíficos.

La coalición antichavista nucleada en la "Mesa de la Unidad Democrática (MUD)" anunció la conformación de un gobierno paralelo luego de organizar una encuesta interna de tipo plebiscitario, en la cual simbólicamente "el pueblo" desconoce al gobierno democrático de Nicolás Maduro y sus instituciones

Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN) y Coordinador del Partido Voluntad Popular aseguró este martes a través de su Twitter que no son el Estado paralelo", sino "Somos EL Estado Constitucional".

El propio presidente de la AN, Julio Borges, ya había anunciado el llamado a "juramentar" a los nuevos integrantes del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral.

La oposición venezolana aún no se pone de acuerdo sobre el nombre que se le dará al "nuevo gobierno" paralelo que intentan instalar. Hasta el momento sus voceros se han referido a Gobierno de Unidad Nacional o Gobierno de transición.

No es un dato menor que el presidente Nicolás Maduro semanas atrás advirtió que "el imperialismo se había propuesto generar una conmoción y en medio de ella, derrocar el Gobierno legítimo para imponer una junta de transición".

18/07/2017 - 04:16 pm